La Esencia de Lyndizzima

Una de las hazañas más importantes es la gran conexión que desarrollé y trabajé desde hace muchos años, para crear una conexión divina con el yo interior y el yo superior y tener un equilibrio entre el Yin y el Yan.

Saber conectar más allá del campo corporal, desarrollar el don del toque sutil y amoroso, estar presente, con armonía y consciencia plena, para saber cualquier estado del receptor a cada momento, mantener esa conexión y esa energía y prestar la máxima atención desde el principio hasta el fin de la sesión.

Par mi dar un buen servicio con devoción y amor es primordial, ese toque único y amoroso, llevar siempre el corazon en la palma de la mano. Eso me llena de mucha felicidad, sobre todo que siempre salga el cliente mejor de cómo entró.

Empezar el masaje con una buena concentración y calma mental es muy importante para mi porque una energía tranquila es lo que quiero transmitir, por ello antes de cada sesión empiezo con una meditación y preparación tanto para mi concentración mental como para la espiritual. Hago una preparación energética de mi, del lugar y del material.

Considero que es importante estar sereno, en un ambiente creado especialmente para ti, con música relajante, incienso, aceites esenciales que suelo utilizar (aceite de coco o almendras) mezclado con esencia de lavanda, eucalipto o romero.

Me encanta cuidar de cada detalle desde el primer instante que entres al centro hasta el momento de tu salida, cuidar a mi clientes como si fueran alguien especial siempre desde un cariño independientemente de su origen, color de piel, religión… para mi todos somos personas en busca de mejorar la salud.

La conexión en mis manos es muy importante, pero también valoro la conexión corporal, lo que pueda dar, mis valores y cuidado a cada momento, mi conducta positiva y siempre pendiente de la persona hasta el último detalle. Darse cuenta si tiene frió, calor, si le gusta la música o no, si prefiere presión profunda o no… son detalles de los que me gusta procurar que estén al gusto del cliente.

Desde mi experiencia tras 12 años en el sector he podido aprender que lo que no se ve en las clases, lo que nadie te va enseñar o lo que no se encuentra en los libros es aquello que adquieres cuando estableces una confianza absoluta con la persona y puedes conectar directamente con el origen del dolor, de la molestia o del problema para solucionar.

 

El Arte de tocar, el ser y el sentir va de las manos de Lyndizzima.

 

 

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